Google sube un escalón en querer saber más de sus usuarios que ellos mismos. Confieso que no puedo dejar de usar sus servicios y que me hacen la vida mucho más fácil pero hay veces que me da un miedo tremendo según qué le tenga que confesar a sus bots. Esto me pasa con su prueba en Beta Google Health (respuesta a un servicio similar de Microsoft, el HealthValut). Vale que se enteren por medio de un mail enviado a un amigo que quiero pasar un fin de semana en París y me “recomienden” un vuelo, un hotel o hasta un coche de alquiler… pero que tengan constancia de mis dolores, ardores o picores me parece más que excesivo. Claramente, se deja bajo responsabilidad del usuario qué datos subir y cuáles no, pero me temo que mucha gente no piensa en posibles consecuencias y se fían de la marca del monstruo americano. Esa delegación de responsabilidad tan habitual en Google, y tan aceptada sin leer, es la que me inquieta.
Google, en palabras de Marissa Mayer, vicepresidenta de búsqueda de producto y experiencia de la compañía, se defiende diciendo que ha puesto «la más firme política de privacidad que se puede construir». Se basa en que los historiales médicos subidos a la herramienta no se podrán acceder desde una búsqueda con el buscador. Faltaría más… Por el contrario, Pam Dixon, director del Foro Mundial de Privacidad, ha señalado que el servicio no cumple con los estándares mínimos establecidos en la Health Insurance Portability and Accountability Act (HIPAA).
Tengo mis serias dudas acerca del máximo nivel de privacidad que asegura Mayer después de leer la Política de Privacidad. Algunas perlas:
  • By creating a link to these websites, you give them permission to send you information such as medical records, prescription histories, or test reports“.
  • If a website accesses your health information and stores a copy of your information, that copy will be governed by that website’s privacy policy“.
Además, para mayor información sobre la privacidad remiten a las Política de Privacidad de Google, cuyo contenido ya nos es conocido, y no precisamente como paradigma del respeto de derechos. Recordemos que el Nuevo Reglamento exige una información clara y entendible para el usuario.
¿El objetivo? El de siempre: PUBLICIDAD. La prueba Beta no lleva publicidad, pero me juego lo que sea a que la versión final sí. El Dr. Google, cuando te recuerde que es la hora de la pastilla, te recomendará también las farmacia donde comprarla, e incluso, las marcas disponibles en el mercado para el mismo medicamento que te han recetado. Asimismo, la base de datos de Google Health te podrá recomendar las clínicas especialistas en tratar síntomas similares al tuyo que hay por tu zona, los médicos especialistas en tus patologías, etc…

Está claro que el servicio es de suscripción voluntaria y que, de momento, sólo hay colaboración con un hospital de Estados Unidos, así que habrá que esperar a ver cómo rompe esto. Aunque yo aviso que, de momento, no se me pasa por la cabeza usarlo…