Hay decisiones que son complicadas de tomar y aún más difíciles de explicar.

Escribo estas líneas no tanto para intentar dar una respuesta al porqué, sino para dejar reflejo atemporal, como quien escribe en su diario, de que en esta decisión solo hay cariño y respeto por todos lados. Mucho cariño a lo que dejo atrás, sobre todo a las personas que se han cruzado por el camino y mucho respeto por la calidad humana y profesional que se queda y va a seguir manteniendo Abanlex en la vanguardia del Derecho Tecnológico.

Atrás quedan muchas horas de trabajo, de insomnio, de esfuerzo y de ilusión compartidas con mi socio Pablo, sin olvidar la figura y el coraje de Óscar, fundamental en los inicios, y de todos los compañeros/amigos que decidieron sumar y aprender con nosotros en estos casi ocho años. Muchas horas también de debates interminables con Pablo y el compañero de turno, que podían durar días o semanas (alguno, incluso, ha quedado sin resolver). Me quedo con eso y con la complicidad generosa de dos socios que, siendo muy diferentes, hemos compartido siempre el mismo sueño. La creatividad e innovación que Pablo aplica a la investigación jurídica es alucinante y su facilidad para enseñar y hacer sencillos asuntos jurídicos complejos es digna de admiración, por eso se gana con facilidad tanto a alumnos como a grandes empresarios, hace que parezca fácil lo muy difícil. Gracias por todo, Socio.

Y en los últimos meses hemos tenido la suerte de contar con el compromiso generoso de David y Javier para conseguir multiplicar y hacer de Abanlex algo mucho más grande, no solo en número y territorio, también en talento. Sé que la casa queda en buenas manos y que el éxito a corto plazo está asegurado. Seré el primero en celebrarlo. Si alguna espina me va a quedar clavada es tener que dejar tan al inicio un proyecto con tan buenos visos y tan buena gente…

…pero es que hay veces que las oportunidades llegan cuando uno menos se lo espera, y hay que decidir entre liarse la manta a la cabeza o dejar pasar el tren. Y, en este caso, el tren de Ontier está ya echando humo y saliendo de la estación…

¡Muchas gracias Abanlex! Here we go, Ontier!